¿La transcripción reúne criterios de verdadero
periodismo?
Por supuesto que no, en el
menor de los casos se funge por esta vía de tonto útil. No basta que la transcripción sea veraz y que
en defensa se pueda citar la fuente de origen, toda vez que es sabido que la verdad real material surge de la
confrontación y contraste de las diversas fuentes. Es también hecho cierto y sabido que ninguna
fuente publica aquello que no le conviene, en definitiva transcribir, por lo
regular, resulta equiparable a mentir por omisión mediante la difusión de
versiones unilaterales, consecuentemente sesgadas en beneficio de la fuente que
las emite.
De hecho, la frase
Periodismo Investigativo resulta en redundancia por cuanto la definición por
excelencia de periodismo es investigar la que por ende no debería ser una
especialización sino el espíritu mismo de la profesión.
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