Una
noche en el Norte de Uganda
Cada noche miles de niños caminan a las ciudades huyendo
de la guerra entre los rebeldes del LRA y el ejército de Uganda; en busca de
protección. Existe un refugio para night commeters llamado el Arca De Noe donde
llegan cada noche a dormir estos niños que temen ser secuestrados por los
rebeldes, a quienes les gusta reclutar menores por su inocencia y porque una
vez se los llevan lejos no saben regresar a su hogar; son niños entrenados para
ser soldados desde pequeños.
Muy pocos han podido escapar de estos ejércitos, y dicen
sentirse en el día tranquilos puesto que aunque los vean venir pueden correr y
ocultarse, pero en la noche se sienten temerosos de que les vuelva a pasar lo
que alguna vez les paso, tienen siempre presente en su mente el recuerdo de
cuando fueron raptados y peor aún muchos de ellos el recuerdo de cuando mataron
a sus padres o hermanos en su presencia.
Estos niños temen crecer y convertirse en adultos porque
saben que una vez sean grandes será muy difícil salir de esta guerra, de la que
sus efectos son considerados mayores que los de cualquier otra guerra. De
pequeños en estos ejércitos son manipulados fácilmente y tratados a
conveniencia y según el interés de quien los rapto, los entrenan para combatir,
ir de frente y luchar contra los
opositores sin temer a la muerte poniéndoles de antemano la condición “ si
huyes, te matamos”, son llamados “Gorillas” porque según dicen luchan más
fuerte que los adultos.
Durante el fuego cruzado entre las bandas, las balas no
diferencian a niños de adultos, estos tienen que luchar a muerte sin miedo
alguno, son niños y jóvenes que luchan y hubieran deseado no ser pobres y tener
con que pagar sus estudios para con su aporte haber construido una sociedad que
no muriera en guerra.
Todos estos niños piden a los violentos terminar la
guerra y regresar a casa, han hecho rituales pero la paz no llega, desean que
quienes puedan ayudarlos los ayuden y les den consejos para ponerle fin a la
guerra, son conscientes de que si no le ponen fin a esto seguirán creciendo y envejecerán
en la guerra.
“Más de 150.000 personas han muerto y casi dos millones
han sido forzadas a vivir en campos de desplazados. Miles de niños han sido
secuestrados y obligados a combatir, de noche muchos buscan aun protección en
los refugios de las ciudades.”