Gran mayoría de las informaciones erradas que publican
los medios de comunicación son el resultado de no someter el material a ningún proceso
de verificación. Sin la comprobación de la información, el papel de los
periodistas se reduce básicamente al de traductores de simples datos sobre los
cuales no existe ninguna certeza; es necesario verificar la información cuantas
veces sea posible. La prueba de fuego de una investigación es la entrevista
puesto que es un proceso de constante verificación.
El entrevistado puede ser una de las fuentes de
información más importantes puesto que puede confirmar todo lo que el
periodista venia sospechando y probablemente hable de temas que no se esperaba
tocar, pero paradójicamente puede suceder que al comentarle por primera vez los
detalles de la investigación éste convoque a una rueda de prensa para
adelantarse a la publicación y desacreditarla.
Aunque hay grandes entrevistadores que consideran que no
debe prepararse mucho una entrevista sino presentarse con cierto nivel de
ignorancia sobre el tema para descubrir espontáneamente al personaje, este no es un buen consejo puesto que en estas
situaciones no se trata de agradar a alguien sino de conocer la versión de una
persona implicada en el tema. A la hora de presentarse a la entrevista el
periodista lleva tres clases de preguntas: las directas que precisan el grado
de responsabilidad del entrevistado; las fácticas que aclaran los hechos y las
obvias.
Una buena entrevista requiere de dominio razonable del
tema y una actitud no beligerante que le demuestre a la persona entrevistada
que el periodista esta primordialmente para escuchar. Un cuestionario bien
elaborado y revisado por varios periodistas garantiza el control de la entrevista.
Es muy importante tener en cuenta que cuando un entrevistado
no quiere hablar es necesario que el periodista agote todos los recursos
posibles para demostrarle a éste que su versión es fundamental para el
artículo.
Según Daniel Samper hacer la entrevista en la oficina del
periódico tiene grandes ventajas para el periodista; una de esas ventajas es
evitar que el entrevistado interrumpa la entrevista que había concedido para
atender otras actividades; otra de las ventajas es que el entrevistado esta
desprovisto del lugar que enmarca su autoridad y su poder y si se siente
incomodo o molesto por una de las preguntas que haga el periodista lo máximo que
puede hacer es retirarse.
La entrevista en parejas es recomendable puesto que además
de ayudar a corroborar la información, el segundo entrevistador ofrece a la entrevista un posible cambio de
ambiente si este se encuentra tenso; además una idea importante es que mientras
un reportero hace las preguntas, el otro analiza las respuestas y trata de
cubrir los temas que hagan falta.
Los primeros minutos de la entrevista son definitivos
puesto que es ahí donde se puede ver la temperatura que va a tener la
entrevista y el grado de serenidad del entrevistado.
Seguir la ruta del dinero de una persona no es una tarea
fácil para los periodistas dado que hay diferentes murallas que se interponen
en esa labor, algunas de estas son la reserva bancaria y la utilización de
testaferros y de sociedades de fachada.
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